Fundamentación teórica de las problemáticas de intervención del psicopedagogo.
TÍTULO
Fundamentación teórica
de las problemáticas de intervención del psicopedagogo.
INTRODUCCION
Desde su institucionalización académica en
distintos países de América del Sur, la Psicopedagogía emprendió un camino de
redefinición de sus campos de acción, amplió sus intervenciones circunscriptas
al ámbito clínico y desarrolló procesos de intervención relativamente propio. La diversidad de acciones de
intervención dels psicopedagogo refleja la coexistencia de distintos modelos de
PE, definidos en función de que se realice una intervención directa o indirecta,
dirigida a individuos particulares o a grupos, ubicada en la propia institución
(interna) o fuera de ella (externa), basada en lo asistencia o
correctivo-remedial y proactiva u orientada hacia la prevención y el desarrollo. Ahora bien, estas acciones del psicopedagogo en el ámbito
escolar también están nutridas por las representaciones que construyen las
personas que forman parte de dichas instituciones. Estas representaciones
pueden ser producto de las experiencias previas, del legado intergeneracional o
pueden surgir ante una situación crítica. Según Moscovici “la
representación social es una modalidad particular del conocimiento, cuya
función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los
individuos”. El desarrollo de la Teoría de las RS ha dado lugar a un profuso
campo de investigación que no se reduce a una disciplina o perspectiva, de ahí
la pluralidad de enfoques teóricos y metodológicos que abogan por la
construcción social del conocimiento. Esto puede explicarse también por su
dependencia al contexto histórico situado en relación a las teorizaciones.
La acción psicopedagógica se vincula
principalmente a la planificación de procesos educativos, entendiendo
planificación como un acto en el que se incluye el análisis de necesidades,
establecimiento de objetivos, metas, diseño y evaluación; su fin central es contribuir
al mejoramiento del acto educativo. El orientador actúa desde diversos campos
como la orientación y la intervención psicopedagógica, los cuales se refieren a
un conjunto de conocimientos, metodologías y principios teóricos que
posibilitan la ejecución de acciones preventivas, correctivas o de apoyo, desde
múltiples modelos, áreas y principios, dirigiéndose a diversos contextos es por ello que en el presente trabajo tiene la finalidad de dar a
conocer, la Intervención Psicopedagógica en las Dificultades de Aprendizaje,
considerada desde el análisis de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
DESARROLLO
El
diagnóstico y la intervención tienen que estar orientados hacia un análisis holístico
del sujeto que aprende y sus dificultades. Se debe basar en una visión de la
evaluación desde un nivel neuropsicológico, nivel aptitudinal, como aprende y
la apreciación de estrategias cognitivas. teniendo en cuenta el nivel
aptitudinal por la relación con los problemas de aprendizaje.
Las
intervenciones ha lo largo del tiempo ha tenido algunas denominaciones :
intervención psicoeducativa , pedagógica , psicológica , pero se hace una referencia mas acertada a
lo psicopedagógico para las actividades que ayudan a dar solución a problemas y
evitar nuevos, hacer colaboraciones con instituciones cuyo objetivo sea mejorar
la educación y así cada vez la enseñanza sea con una mejor calidad y así cubrir las necesidades de enseñanza , para ello a continuación se
describe las principales intervenciones psicopedagógicas.
Intervención Psicopedagógica en las
Dificultades de Aprendizaje.
La
investigación desarrollada en los últimos años indica que el 75% de los
estudiantes con DA manifiestan carencias en las habilidades sociales, que los
distinguen de las muestras de comparación empleadas a través de diferentes
fuentes de estimación (profesores, compañeros y ellos mismos), y distintas
dimensiones de competencia social (competencia académica, interacción social,
falta de tacto, etc.). Este fenómeno se manifiesta de diferentes formas:
dificultades para identificar la expresión emocional de los demás,
malinterpretación de las situaciones sociales, errores al tratar de averiguar
cómo se sienten otros niños en situaciones concretas y déficit en la resolución
de problemas interpersonales, lo que puede llevarlos a establecer relaciones
conflictivas con otras personas significativas (compañeros, profesores y
familiares).
De esta forma, la Intervención
Psicopedagógica en las Dificultades de Aprendizaje, considerada desde el
análisis de los procesos de enseñanza y aprendizaje, de la relación
alumno-profesor y de los contextos, familiar y escolar, es el resultado de una
evolución como disciplina de estudio, desde sus orígenes en la década de los
sesenta del pasado siglo. En efecto, circunscribiéndonos sólo a las
Dificultades de Aprendizaje, ha habido, desde que Kirk presentara el término
Learning Disabilities, dos grandes marcos de actuación psicoeducativa. De un
lado, desde los procesos psicolingüísticos, los aspectos perceptivo visuales,
perceptivo-motores o en elementos de disfunción cerebral.
Por
otro lado, un conjunto de actuaciones desde una perspectiva conductual y global
del aprendizaje, con instrucción y programas dirigidos por el profesorado en la
situación de aprendizaje, fundamentalmente con la enseñanza de estrategias
cognitivas.
Intervención Psicopedagógica y Orientación
Educativa
La orientación es fundamentalmente, guiar,
conducir, indicar de manera procesual para ayudar a las personas a conocerse a
sí mismo y al mundo que los rodea; es auxiliar a un individuo a clarificar la
esencia de su vida, a comprender que él es una unidad con significado capaz de
y con derecho a usar de su libertad, de su dignidad personal dentro de un clima
de igualdad de oportunidades y actuando en calidad de ciudadano responsable
tanto en su actividad laboral como en su tiempo libre.
Por otra parte, cuando el centro de atención
se dirige a la dimensión escolar, la orientación es considerada un proceso
educativo que tiene como finalidad ayudar al educando a confrontar las
dificultades que surgen al encarar las exigencias del medio escolar y a
encontrar solución satisfactoria a los problemas de aprendizaje. La orientación
académica es definida por Nerici (1990:21) como “un proceso educativo a través
del cual se asiste al educando con el fin de que éste pueda obtener pleno
rendimiento en sus actividades escolares, formular y realizar planes según sus
aptitudes e intereses para que alcance armónicamente los fines últimos de una
educación integral”. La orientación escolar y/o académica implica, según Ayala
(1998), “un proceso de asesoramiento continuo donde el docente promueve
actividades de tipo preventivo dirigidas a la formación de hábitos de estudio,
atención y concentración en clase, aprovechamiento del tiempo y desarrollo de
habilidades cognitivas”. Como asesoría y guía al alumno en el ámbito académico,
se considera la orientación escolar como “proceso dirigido
a ofrecer ayuda y atención al alumno para que alcance un alto rendimiento
académico y progrese en sus estudios”.
Intervención psicopedagógica centrada en el
currículum y su ajuste al alumnado.
Como bien sabemos el currículum es donde se
encuentra establecido el conjunto de prácticas y actividades que se pretende
que el alumnado desarrolle en un área determinada cabe señalar que si se
detecta problemas de aprendizaje este currículum debe ser modificable con el
objetivo de mejorar actividades y obtener resultados.
Un currículo centrado en el
alumno supone un esfuerzo de colaboración entre profesores y alumnos; unos y
otros están implicados en la toma de decisiones con respecto a objetivos,
contenidos y metodología. Se trata de un modelo de currículo negociado que se
desarrolla en gran medida mediante una consulta y una planificación informal
durante la impartición del programa mismo del curso. Además de este principio
de consulta y negociación entre profesor y alumnos, el alumno ha de ser
consciente de que difícilmente los objetivos establecidos podrán ser alcanzados
con el solo esfuerzo realizado en clase. Consecuentemente, muchas de las
actividades que se realizan en clase deben ir dirigidas a potenciar el
desarrollo de técnicas y estrategias de aprendizaje fuera de ésta. Así, por
ejemplo, se les deben facilitar medios para negociar su currículo, para
identificar sus sistemas de aprendizaje preferidos, para establecer sus propios
objetivos, para desarrollar destrezas de autoevaluación, etc. La adopción de un
sistema de enseñanza y aprendizaje centrado en el alumno implica la elaboración
de currículos diferenciados para la diversidad de alumnos.
Desde el marco de la intervención,
cuando el profesor detecte dificultades en un alumno tiene que interesarse por
las tareas en las que tiene dificultades por aprender, así como que contenidos
y se detectara también la competencia curricular y los estilos de aprendizaje.
De este modo y la evaluación de la planificación del proceso enseñanza
aprendizaje se puede ajustar el currículo según las necesidades del alumnado.
Programas de intervención en el aula y
adaptación del currículum.
Tradicionalmente la escuela se ha centrado en
la satisfacción de las necesidades educativas comunes, expresadas a través de
objetivos diseñados en función del engañoso e inexistente "alumno
medio", y no se ha preocupado de las necesidades individuales. Desde esta
perspectiva aquellos alumnos que no logran alcanzar los objetivos establecidos
son segregados de muy distintas formas: creando grupos dentro del aula para los
más lentos o rezagados; clases especiales para atender a los alumnos con
dificultades de aprendizaje o de conducta; o derivando a los alumnos a escuelas
especiales. En este tipo de medidas subyace la idea de que los problemas de
aprendizaje tienen su origen en variables o factores individuales, motivo por
el cual se toman medidas centradas en los alumnos en lugar de revisar y
modificar aquellos aspectos de la práctica educativa que pueden generar o
acentuar sus dificultades. Esta concepción, en el ámbito curricular, ha dado
lugar a propuestas rígidas y homogeneizadoras, en las que la Administración
Educativa establece al mínimo detalle las decisiones relativas al qué, cómo y
cuándo enseñar y evaluar, sin tener en cuenta que los procesos de
enseñanza-aprendizaje tienen en lugar en contextos muy distintos, generando un
elevado número de dificultades de aprendizaje, repeticiones, ausentismo y
fracaso escolar. Actualmente existe una tendencia cada vez mayor hacia
currículos abiertos y flexibles que permiten dar respuesta al doble reto de la
comprensividad y la diversidad. En estas propuestas, generalmente, la
Administración Educativa establece unos aprendizajes mínimos, para asegurar que
todos los alumnos adquieran ciertos elementos básicos de la cultura, y los
centros, a partir estos mínimos, construyen su propuesta curricular adecuando,
desarrollando y enriqueciendo el currículo oficial en función de las
características de su alumnado y del contexto sociocultural de referencia.
Obviamente un currículo abierto y flexible es una condición fundamental para
dar respuesta a la diversidad, ya que permite tomar decisiones razonadas y
ajustadas a las diferentes realidades sociales, culturales e individuales, pero
no es una condición suficiente. La respuesta a la diversidad implica además un
currículo amplio y equilibrado en cuanto al tipo de capacidades y contenidos
que contempla. Los currículos tradicionales se han centrado en el desarrollo de
capacidades de tipo cognoscitivo y contenidos de tipo conceptual, en detrimento
de otro tipo de capacidades y de contenidos que también son esenciales para el
desarrollo integral y la inserción en la sociedad. Este enfoque dio lugar al
desarrollo de currículo paralelos para los alumnos de educación especial que
incluían áreas, objetivos y contenidos distintos del currículo común, con un
enfoque más rehabilitador que propiamente educativo. El concepto de necesidades
educativas especiales implica que los grandes fines de la educación han de ser
los mismos para todos los alumnos para asegurar la igualdad de oportunidades y
la futura inserción en la sociedad. Por tanto, si en el currículo se expresan
aquellos aprendizajes considerados esenciales para ser miembro activo en la
sociedad, éste ha de ser el referente de la educación de todos y cada uno de
los alumnos, haciendo las adaptaciones que sean precisas y proporcionándoles las
ayudas y recursos que les faciliten avanzar en el logro de los aprendizajes en
él establecidos.
CONCLUSIONES
En consecuencia, es fundamental como futuros
psicopedagogos reconocer el papel, saber a qué realidades tenemos la
posibilidad de enfrentarnos, es por esto que debemos mantenernos en constante
actualización de información para una formación correcta.
De tal manera podemos sostener que, aunque
los alumnos son un subsistema de la institución escolar y todas las actuaciones
que en ella se realicen han de estar dirigidas a favorecer su desarrollo, es
importante destacar la atención individual a alumnos con algún tipo de
dificultad como un ámbito importante de intervención de los apoyos.
En consecuencia, de lo
antes mencionado la intervención del psicopedagogo se logra un
equilibrio entre las actuaciones centradas en la mejora de los procesos
educativos generales y la atención a las necesidades individuales de los
alumnos. Conviene destacar que la intervención nunca es exclusivamente
institucional o individual, ya que cuando se actúa en el ámbito global del
centro, la finalidad última ha de ser siempre optimizar el proceso educativo de
los alumnos y cuando se interviene en un alumno concreto o un grupo de alumnos,
no se puede hacer al margen del contexto educativo en el que aprende.
BIBLIOGRAFIA
Aceves Villanueva, Y. & Bio
Olguin, Y. A. (2015). Intervención psicopedagógica en instituciones educativas
y ONG’s: experiencias de investigación de los alumnos de asesoría psicopedagógica
de la UABC. En AIDIPE (Eds). Investigar con y para la sociedad, Vol. III (pp.
1841- 1847). Madrid: Bubok Publishing S.L.
Ato, M., López, J. & Benavente,
A. (2013). Un sistema de clasificación de los diseños de investigación en
psicología. Anales de Psicología, 29(3), 1038-1059.
doi:10.6018/analesps.29.3.178511
Ayala, A. (1998). La Función del Profesor como Asesor. Barcelona:
Trillas
Azar, E. (2012). Reflexiones sobre
el campo psicopedagógico. la psicopedagogía escolar. Diálogos pedagógicos,
10(20), 74-98.
Nérici, I. (1990). Introducción a la Orientación Escolar. Buenos Aires:
Kapelusz
Bausela Herreras, E. (2004). Modelos
de orientación e intervención psicopedagógica: Modelo de intervención por
programas. EduPsykhé, 3(2), 201-216.
Luque,D. ( 2006). Dificultades en el
Aprendizaje Unificación de Criterios Diagnósticos. Andalucía. Tecnographics
Valle, M. (2012). La intervención psicopedagógica: problemas y
perspectivas actuales. Contextos de Educación, 12, 1-5. Ventura, A. C. (2015).
Dificultades de aprendizaje y Psicopedagogía: Una perspectiva estilística.
Construçao Psicopedagógica, 23(24), 6-19